Para combatir los incendios en combustibles ordinarios como: madera, tela, papel, caucho y numerosos plásticos (Clase A), así como los fuegos de líquidos inflamables, gases y gasas (Clase B) y fuegos de equipos eléctricos (Clase C).
Repelente al agua, no abrasivo, sin efectos tóxicos.
Color amarillo para distinguirlo de otros agentes.